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🩺 Diagnóstico temprano

Señales tempranas de autismo en niños: guía por edades

Las señales de autismo varían según la edad. Guía práctica de qué observar antes de los 18 meses, entre 18 y 36 meses, y en edad preescolar/escolar, y qué hacer si las reconoces.

Cuanto antes se identifican las señales de autismo, antes puede empezar la intervención y el apoyo adecuado, con mejor impacto en el desarrollo. Aquí tienes las señales más habituales por edad, y qué hacer si las reconoces.

Señales antes de los 18 meses

En esta etapa las señales son sutiles y se refieren sobre todo a la comunicación preverbal: ausencia de balbuceo o de intentos de «conversación» con sonidos hacia los 12 meses, poco o ningún contacto visual sostenido, no responder de forma consistente al propio nombre, no señalar objetos para compartir interés (por ejemplo, no señalar un avión para que un adulto también lo mire), y preferencia marcada por mirar objetos antes que caras.

Señales entre 18 y 36 meses

Es la franja donde suelen hacerse más evidentes. Algunas señales frecuentes: retraso o ausencia de lenguaje hablado, o pérdida de palabras que ya se habían adquirido; poco interés en jugar con otros niños, prefiriendo el juego en solitario; juego simbólico limitado (poco «hacer como si», por ejemplo dar de comer a un muñeco); movimientos repetitivos como aletear las manos, girar sobre sí mismo o caminar de puntillas; interés inusualmente intenso en partes de objetos (por ejemplo, las ruedas de un coche de juguete) en vez del objeto entero; y malestar desproporcionado ante cambios pequeños en la rutina.

Señales en edad preescolar y escolar

Cuando el diagnóstico no se detecta antes, en esta etapa pueden aparecer: dificultad para hacer amigos o mantener amistades recíprocas, lenguaje muy literal (dificultad con bromas, ironía o dobles sentidos), intereses muy intensos y específicos sobre uno o pocos temas, necesidad marcada de rutinas predecibles, sensibilidad inusual a sonidos, luces, texturas de la ropa o ciertos alimentos, y dificultad para gestionar la frustración o los cambios de planes.

Importante: ninguna señal aislada es diagnóstica

Todas estas señales, por separado, pueden aparecer también en el desarrollo típico. Lo relevante es el patrón: varias señales presentes de forma sostenida, en más de un contexto (casa, escuela, con otros familiares), y que afectan de forma notable a la comunicación o al comportamiento del niño o niña.

Qué hacer si reconoces varias de estas señales

Habla con el pediatra en la próxima revisión, sin esperar a la siguiente cita programada si la preocupación es intensa: puedes pedir cita específica para plantearlo. El pediatra puede derivar a atención temprana o a un equipo de neuropediatría/psicología para una evaluación diagnóstica más completa. En España, los Centros de Atención Temprana (CAT) pueden empezar a trabajar aspectos del desarrollo incluso antes de tener un diagnóstico formal cerrado, así que no hace falta «esperar al diagnóstico» para empezar a pedir apoyo.

Y un último apunte para las familias: identificar estas señales no es motivo de alarma ni de culpa. Es información que permite actuar antes, y actuar antes es, con diferencia, lo que más beneficia al desarrollo del niño o niña.

Autismo

Contenido revisado y basado en fuentes científicas y clínicas contrastadas. Este artículo tiene fines informativos y no sustituye una evaluación profesional.